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Contratiempo/ Por Georgina Furber Avila |
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Escrito por PÁGINA Que sí se lee!
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Viernes, 03 de Septiembre de 2010 15:35 |
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Opinión
Contratiempo
Georgina Furber Avila /
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Los hinchas de las Chivas Rayadas del Guadalajara no podrían estar más felices, pues al fin tienen su propio estadio de futbol, para alimentar su ego y sentirse aun más, el equipo número uno de México. San Jorge Vergara hizo realidad sus sueños al construir el inmenso e innovador estadio Omnilife. Pero cuando de construcción se trata, se necesita más que un extenso terreno y un diseño atractivo. Es esencial tener una buena planeación y buena logística… detalles que a nuestro querido Vergara se le escaparon, pues nunca pensó en el terrible caos vial que causaría su proyecto. Ahora cada vez que juegan las Chivas se hace un desorden vial en la Avenida Periférico, que se supone es una vía “rápida” y en la que terminas yendo a vuelta de rueda.
Todos los que ni nos gustan las Chivas, ni tenemos vela en el entierro salimos perjudicados, cuando lo único que queremos es llegar temprano a casa después de una larga jornada de trabajo y nos topamos con los fanáticos de dicho equipo, que como buen rebaño, lo único que hacen es obstruirnos el camino. Yo me pregunto ¿Acaso Vergara estará pensando en cómo arreglar este desbarajuste? ¿O sólo se pasa el tiempo contando las ganancias que su nuevo estadio le genera? ¿Quién le dio el poder y la libre autorización de hacer lo que le viniera en gana?.
A su estadio más que llamarlo Omnilife, yo lo bautizaría como a su pequeña hija Valeria… bueno, mejor “Vale Vergara”.
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