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Sí o No al nuevo acueducto
Dr. Víctor Manuel García Díaz
Se ha visto con buenos ojos el que los gobiernos municipales de la Ribera de Chapala, protesten abiertamente para que no se realice la construcción del nuevo acueducto de Chapala a Guadalajara, para llevar más agua al área metropolitana, que cada día se consume más y se derrocha el líquido vital, ya que no existe un control real, del uso del agua y además no la reciclan, ya que toda la que se usa se va a dar a la Barranca de Huentitán, incluyendo la pluvial, que es una cantidad enorme de agua que cada temporal se derrama sobre el área metropolitana, sin que se le de un uso por recolección, reciclaje, etc. Ah pero quieren la forma fácil que se le conduzca de nuestro Lago de Chapala y lo peor del asunto es hay muchas posibilidades de que se realice este proyecto nefasto para esta región de la ribera, ya que con el pretexto de que no se está transportando los millones de metros cúbicos que le corresponden al área de Guadalajara, por el convenio que existe desde hace años, de la Cuenca Lerma-Santiago y que no es respetada por los estados que están en la Cuenca del Lerma, como lo es Guanajuato que siempre ha preferido derramar el agua excedente, que dejarla llega al lago, sin ninguna acción firme del Gobierno Federal, para que se respete este convenio.
Dicen los detractores del lago, que si no se consume esa cantidad de agua, en el consumo humano del área metropolitana, en dos años Guanajuato la reclamaría y ya no sería para esta zona y que por esa razón se requiere darle uso a esa cantidad de líquido, sin importar si la laguna baja sus niveles más de lo que ha bajado en los últimos años. Lo que no dicen los que aprueban la construcción del nuevo acueducto y solicitan que se le de uso de la cantidad de agua mencionada, es que desde que se construyó el viejo acueducto, lo hicieron defectuoso, ya que existen separación de entre tubos en zonas como son en el municipio de Ixtlahuacán y Cedros, donde pudimos constatar varias personas que en aquel tiempo íbamos a esos lugares, por la vieja carretera Chapala Guadalajara, que muchos tubos llegaban a tener separación entre medio y un metro, sin acoplarlos adecuadamente, lo que hace que el líquido al llegar en esas separaciones, antes de continuar se derrame un buen porcentaje, en el terreno que aloja los tubos y eso que les comento sólo es en las zonas que vimos esas fallas antes de que fueran enterrados e incluso yo pregunté en una ocasión a los que andaban construyendo el acueducto viejo de esa separación y me dijeron que después de un tiempo de circular el agua, entre los tubos no acoplados, se iba compactando la tierra, hasta convertirse en algo parecido a los tubos de barro y que el derrame disminuirá con el tiempo; ¿Quién sabe si será cierto? Lo que sí pienso que además de este derrame, también sufre el robo en todo el trayecto de dicho acueducto y que las autoridades municipales y estatales saben e incluso hay hasta un área donde se vende llenando pipas a diestra y siniestra. Y me pregunto ¿cuánto les llega al final del trayecto? ¿y cuánto será lo que se derrama y se le extrae?
Mi opinión personal es: si las protestas que se han realizado y se van a realizar, no logran detener la construcción del nuevo acueducto, se debía proponer la segunda opción que propongo que es: que se convenga que el acueducto nuevo se construya bien sin los defectos del anterior y que se haga de la capacidad de transporte que dicen les corresponde, pero en el momento que se inaugure el nuevo acueducto, se cancele el viejo. Y con el ahorro del agua derramada y la extraída del acueducto existente, creo que compensan el faltante que dicen requieren, para que los gandayas de los otros estados no se las quiten. Pero este convenio debe ser avalado y vigilado por los gobiernos municipales de la Ribera de Chapala para que se respete y también por representantes de grupos civiles establecidos en la región, para que se haga efectivo la cancelación del viejo acueducto, cuando entre en funciones el nuevo y así sufriría nuestra laguna, menos extracción y llegaría el líquido a su meta, sin ocasionar la sangría que se está haciendo y la que se agregaría con el nuevo acueducto. Esta es mi opinión personal a este tema álgido, que nos daña a todos.
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