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El cristal con que se mira
Se busca Candidato
Tony Hope /
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“Es Peligroso Tener Razón Cuando El Gobierno Está Equivocado”
Voltaire
Es inevitable el proceso electoral que se vive cada tres años con una diferencia, que en esta ocasión serán elecciones recurrentes ya que cada seis años se vive este proceso porque están en juego en los tres ámbitos de gobierno todos los puestos de elección popular. Desde presidente de la república, senadores, diputados locales y federales, gobernador y para terminar con las presidencias municipales. El dilema como cada tres años es el mismo: por quién hay que votar. Este dilema es sólo para los ciudadanos que no tienen alguna filiación partidista y que ejercen su voto razonado o como se dice coloquialmente “Vamos a votar por el mono”. Sin embargo este mismo dilema lo tienen los que sí tienen filiación partidista y lo que buscan es el interés personal dejando de lado las convicciones de partido, justificando en ocasiones sin ningún recato: soy de X partido pero en esta ocasión voy a votar por otro, ya que el candidato que postuló mi partido no es de mi agrado. La convicción es algo que se lleva dentro como los valores, no se pueden decir semejantes barbaridades, ¡se es o no se es! No deben existir medias tintas, se debe dejar de lado el apasionamiento y profesar lo que en realidad somos, con una pequeña observación; que sea por convencimiento.
Lo comento porque existen muchos casos, infinidad donde la mayoría de las veces son herencias de familia, por ejemplo: la religión. Es lo mas común que la religión que profesan nuestros padres es la que vamos a tener, con esto no quiero decir que sea malo el detalle es que jamás nos dan una explicación el porqué son ellos católicos y porque debo serlo yo. El razonamiento que adquirimos con el tiempo nos va mostrando el camino que vamos a transitar y podemos hacer uso del elemento que todos poseemos y que muchas veces no lo sabemos utilizar: el libre albedrío, la libertad de elegir, el poder tomar mis propias decisiones sin depender de la voluntad o parecer de otros. De tal suerte que para que nadie se vea en el dilema de por quien tiene que votar bastaría con que tuviera un compromiso con la razón y no con la emoción, que es la que siempre nos gana y nosotros obedecemos. Estamos a tiempo para hacer un análisis racional del bufete de candidatos de todos los colores, es sólo poner el filtro y empezar a cernir. Comentando con amigos el tema de la elección de candidatos sale a flote una pregunta obligada para todos los candidatos ¿Porqué quieres ser candidato? Y también coincidíamos en la respuesta que la mayoría daba y que es la más frecuente: porque quiero ayudar a mi pueblo Entonces ¿por qué mejor no te metes a la Cruz Roja de voluntario o a Protección Civil o en alguna otra institución que se dedique al altruismo?, que no nos engañen, existe muchas diferentes maneras de ayudar no sólo al pueblo, sino a nuestros semejantes, debemos tener mucho cuidado con las personas que vamos a apoyar para que dirijan el destino de nuestra nación en todos los ámbitos, conozcamos un poco más de cada uno de ellos y no dejemos que nos lleve la marea y que nos hereden por quién hay que votar, es absurdo tener candidatos con propuestas para mejorar el deporte y en toda su trayectoria no han jugado ni canicas, es absurdo que las propuestas vayan encaminadas a mejorar la sociedad, la infraestructura. Comentaba con un amigo y es de donde sale el tema para esta semana ¿Porqué no proponen un recorte de personal? O ¿mejoras en el gobierno? O ¿regular el ambulantaje? La respuesta tal vez sea simple: porque están de por medio intereses que se traducen en votos y no lo pueden decir abiertamente, sin embargo debemos esperar la visita de los diferentes aspirantes a gobernar y cuestionarlos respecto a los diferentes temas que sean de nuestro interés, solo que para ello debemos estar preparados nosotros para tener elementos. La decisión está en nuestras manos actúe ahora o calle para siempre. Hasta la próxima.
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