Sorpresa/ Por Teresa Moranchell PDF Imprimir E-mail
Escrito por PÁGINA Que sí se lee!   
Viernes, 03 de Septiembre de 2010 15:29

Editorial
Sorpresa

Teresa Moranchell
Caray! uno va de sorpresa en sorpresa. Cuando se dijo que se destinarían cinco millones de pesos para remodelar el andador de La Milagrosa, yo fui de los que aprobaron con júbilo, pues imaginé que reconstruirían las callecitas, el muro de piedra de contención, que estaba semidestruído, que colocarían algunas bancas y adecuarían baños funcionales, pues que con ello y los hermosos árboles todo quedaría perfecto. Mas, oh, ¡sorpresa! Que se hizo grandísimo proyecto y que los cinco millones son para la primera etapa. ¿Y si ya no alcanza para la segunda?
Como se acostumbra, se escarba todo, se levanta el adoquín de todo, se poda todo, ojalá así de rápido proceda la construcción. Con todo, lo más asombroso es que se haya iniciado con inusitada velocidad la supresión de muchos árboles, que eran lo hermoso del sitio. ¡Qué fácil es cortar y tirar seres vivos y en plenitud!, porque no estaban secos ni con plagas.
Se “contempla” que el proyecto incluye juegos infantiles y estacionamiento. ¡Qué ironía!, se colocaron las piedras pintadas de blanco y las cadenas para impedir el acceso de automóviles por el desorden en que abundaban los conductores y el riesgo que representaban los inesperados y veloces ingresos y egresos a esa área, para los conductores de tránsito regular por la carretera. Ahora van a hacer estacionamiento.
¡Otra ironía! Van a colocar juegos infantiles cuando falta hace renovar los del Parque de la Cristianía, donde lucen muy descuidados. Sería prudente que esos nuevos juegos se colocaran en áreas del Parque de la Cristianía que pueden estar en riesgo de caer en las manos del “comercio informal”, que no pierde oportunidad. Allí en “La Milagrosa” los padres se querrán multiplicar para cuidar a los chicos, de un lado por la carretera y del otro lado por la laguna, a más de los conductores en el estacionamiento.
Bueno, nadie dijo que todas las sorpresas son agradables.

 

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