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Editorial
Las Pre-Campañas
Juanito / noalascuotas-ilegales©yahoo.com.mx
Todavía no hemos visto nada de sustancia en las pre-campañas: Según los anuncios y entrevistas, vamos a “crecer juntos” o queremos a una mujer como presidente, mientras el diputado federal, una vez en funciones, nos va a empezar a escuchar y nos va a traer costales de dinero con motivo de fomentar empleos en el municipio. ¿Lo cree usted?
¿Qué es que tiene la clase política que no lo permite entender que el esloganismo no basta y que no son Santa Claus que va a traer regalos y dulces para todos los buenos niños (léase ciudadanos sumisos)? Ni siquiera una sola palabra dicen sobre la inseguridad que nos rodea, las deficiencias en la educación, las banquetas en condiciones vergonzosas, la transparencia inexistente, la ineptitud y corrupción burocrática, la elección de delegados en las delegaciones ni qué hacer con las deudas. Es muy decepcionante.
Quizá no tenemos, los ciudadanos, la madurez política para exigir más o insistir en saber cómo vamos a crecer juntos; cuáles son los beneficios de tener una mujer como presidente; por qué debemos creer que el candidato va a empezar a escuchar; cómo los costales de dinero se conseguirán; cuántos billetes habrá y precisamente de qué manera eso va a generar empleos que no consisten en barrer calles a tiempo parcial por una miseria. ¿Queremos la verdad? O, ¿Ya va a empezar el carnaval y, por lo tanto, pensaremos en las elecciones más tarde? Tal vez demasiado tarde.
Para los candidatos es mucho más fácil utilizar luces, humo y espejos para impresionar al ciudadano que hablar de los verdaderos retos a enfrentar.
Promesas de campaña como alumbrado en la carretera hasta el aeropuerto y un hospital regional son cosas concretas y es peligroso hablar de ellas mientras los medios para lograrlos queden fuera del alcance. Mejor hablar de “trabajo en equipo”, “solidaridad”, “cerrar filas”, etc., en lugar de cosas concretas.
Por un lado, las pre-campañas son para los militantes de los partidos y, por lo tanto, no se dirigen a todos los ciudadanos. Pero es imposible evitar la publicidad y todos nosotros nos damos cuenta de la frivolidad de las pre-campañas y, en consecuencia, de cierta ligereza en los pre-candidatos. Por otro lado, ¿A los militantes, de veras no les importan asuntos como la seguridad o la deuda pública? ¿O se ocupan sólo de los huesos que cada candidato promete repartir a sus fieles mascotas? Espero que no sea así.
El propósito de pre-campañas y, más tarde de las campañas, es someter al juicio de los militantes y ciudadanos, el proyecto del candidato y dar a conocer la calidad de su planilla y de su equipo de trabajo. Sin esa información, sin conocer los detalles, sin saber los planes para enfrentar los retos, ¿Cómo podemos decidir por quién votar? ¿El más guapo?, ¿Una mujer porque es mujer o un hombre porque es hombre? ¿El que predica que nos va a hacer caer más dinero del cielo? ¿El que trae la mejor banda?
A mí, me gustaría ver el presupuesto municipal que se aprobó en diciembre y oír o leer los comentarios de los pre-candidatos sobre él, además quiero saber cómo los pre-candidatos pretenden conseguir y partir el dinero entre las responsabilidades como Seguridad Pública, infraestructura, fiestas, abonos a la deuda, etc. Además, sería bueno que nos dé una vislumbre de sus políticas: ¿pretenden aplicar los usos del suelo conforme a la zonificación?; ¿habrá transparencia conforme a la ley?; ¿van a intervenir para acabar con las cuotas ilegales de inscripción en las escuelas públicas?; ¿cómo van a mejorar la seguridad en el municipio y si por tal motivo van a llevar a cabo la depuración de policías?; ¿cómo van a hacer funcionar las comisiones ciudadanas?
Como dice el dicho, sí tenemos el gobierno que merecemos, pero tengo que preguntar: ¿Tenemos las pre-campañas que merecemos?
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