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NO FUE EJECUTADO
Lo mataron los perros
El hombre que fue encontrado muerto en el cruce de las calles Juventino Rosas y Emiliano Zapata, en la delegación de Ajijic, no fue ejecutado ni víctima de la delincuencia organizada.
De acuerdo a los resultados de la autopsia realizada por peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), la persona murió por un shock hipovolémico o pérdida de sangre ocasionada por mordeduras de perro.
El cadáver fue localizado el 10 de febrero, alrededor de las 6:45 de la mañana, por un transeúnte y alumnos que iban a una secundaria cercana. El Agente del Ministerio Público 01 de Chapala, Fernando Gutiérrez Santillán, informó que no hubo testigos de lo ocurrido. Sin embargo, uno de los vecinos dijo haber escuchado muchos ladridos de perros durante la noche, sin aportar más datos.
“Cuando recibimos el reporte nos preocupamos, pensamos que había sido un ejecutado, pero viendo las causas de muerte de la persona, pues nada qué ver con eso, la persona murió por heridas producidas por mordeduras de perro y además, se corrieron muchos rumores de que lo querían desmembrar y hubo todo un escándalo, pero nada qué ver con eso”, indicó Gutiérrez Santillán, al mencionar que las mordidas fueron mortales para la persona, ya que la pérdida severa de sangre hace que el corazón sea incapaz de bombear suficiente sangre al cuerpo y al entrar en estado de shock, muchos órganos vitales dejan de funcionar. El ahora occiso fue identificado como Abel Ávalos Rosales, de 50 años, de oficio albañil, quien tenía su domicilio en la calle Emiliano Zapata número 57, en la población de Ajijic. Su cuerpo presentaba mordeduras en el muslo, en las pantorrillas y axilas. Incluso, una parte del cuero cabelludo le fue arrancada de la cabeza. El cuerpo fue levantado por personal del Servicio Médico Forense (SEMEFO) para la práctica de la autopsia y ser entregado posteriormente a sus familiares.
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