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Siete de Siete…
Virginia Quiterio Saucedo
Laura Salas Luna
Virginia Quiterio Saucedo es la última de las siete participantes que van a dar el todo por el todo en el certamen para ganar las corona de Reina de Fiestas Patrias en el pueblo de
Santa Cruz de la Soledad.
Este es a grandes rasgos su perfil: todos la conocen por “Vicky”, tiene 21 años, estudia en la U. de G. la carrera de Administración de Empresas. Es la mayor en su familia y también de todas las concursantes.
Pero, ¿por qué decide esta vez participar después de las invitaciones que año con año le habían hecho? “Porque es interesante, representar a Santa Cruz es bonito y sobre todo crecer como persona, me llamó la atención por la dinámica, porque cada quien puede mostrar sus cualidades”.
¿Qué ha aprendido durante estos meses de preparación? “A dirigirme al público, a convivir con mis compañeras, a ser menos aprensiva, a dominar mis nervios con las charlas que nos ha dado el Psicólogo Gustavo Ibarra. Lo más padre es la riqueza que me dejan mis compañeras con su forma de ser”.
Para Vicky no es un pasatiempo, es una forma de vida el cantar y el tocar, ella es integrante del mariachi “Supremo de Chapala”, toca la trompeta, el violín y canta muy bien las rancheras ¡sí señor! Ella se declara alegre, disfruta mucho a su familia, dice ser buena escribiendo, hablando; le gustan las relaciones públicas. Su comida favorita son los mariscos.
Lo que no le agrada de la vida es la injusticia y el maltrato a los menores, de sí misma le perturba ser tan frágil. Y dice: “soy una mujer muy soñadora y de alguna forma mis sueños se han hecho realidad. Algo que me inquieta es que soy muy intuitiva, a veces presiento o sueño las cosas y de repente me llaman para avisarme que eso precisamente pasó. Le temo a la oscuridad y algo que nadie sabía de mí es que cuando tengo miedo por las noches le hablo a mi mamá para que se duerma conmigo, je”.
A pesar de que aparenta una extrema delicadeza, Vicky es una mujer muy fuerte, de un carácter afable y siempre con una gran sonrisa.
“Este mundo necesita menos envidia y más amor”, comenta, “yo invito a mis compañeras a que saquemos más nuestra belleza interior, a no ser tan superficiales, que nos sepamos especiales pero que no perdamos piso. Ojalá que más que presumir nuestros atributos físicos, podamos presumir los valores que nos enseñaron nuestros papás. Si logramos ser nosotras mismas y aparte no perdemos la cortesía, la amabilidad y la sencillez, esa será nuestra llave del éxito siempre, creo que todas somos excelentes mujeres y tenemos cualidades para ser triunfadoras y pues, ¡que gane la mejor!”
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